La periodista Berta Suárez, profesora del taller Aprendamos a entender los medios de comunicación, que hoy ha comenzado en una decena de institutos asturianos, comenta sus impresiones y preparativos del primer encuentro con los estudiantes de 3º de la ESO en el IES Monte Naranco.

Instituto de Enseñanza Secundaria Monte Naranco, 13 de marzo de 2017. Ante nosotras tenemos un grupo de estudiantes de 3º de la ESO que ya nos esperan en el aula para que les contemos la función de los medios de comunicación desde el punto de vista de dos periodistas. Elena Plaza me da más seguridad con la parte más técnica del power point. Cuando comencé mis estudios de Ciencias de la Información, el ordenador aún era un objeto lejano, por lo que yo aún prefiero llevar el guión apuntado en un papel. Aunque voy haciendo mis progresos en el mundo de los digital, me sigue dando vértigo pensar que algo va a fallar en el sistema telemático. Pero no dudo de lo atractivo de los modernos métodos de enseñanza, las escenas audiovisuales y demás apoyos de las nuevas tecnologías. El público que nos escucha es hijo de esta revolución y cómplice de los últimos avances. Mi hijo pequeño, pocos años menos que ellos y ellas, me viene recomendando: “Mamá, no te enrolles, que si no van a pensar que les das mucho la vara”. De ahí que lleve unos días pensando cómo hacerles llegar la esencia del periodismo de la manera más entretenida a una generación que la noticia del golpe de Estado del 23-F le suena a prehistoria, y que aún no habían nacido cuando sucedieron los atentados del 11-S. Qué decir de Oriana Fallaci, la primera corresponsal de guerra italiana y mi referente en esta profesión. Siendo yo una preadolescente recuerdo que soñaba con ser algún día tan valiente como ella. Aún tengo fresca su hazaña de quitarse el chador ante el mismísimo Ayatola Jomeini, cuando éste trató de humillarla como mujer. Pero no dudo que la rebeldía es innata a la edad y alguna de sus frases míticas les llegará, como esa que dice: “¿No has pensado nunca que la guerra es un manicomio y los que está en ella sus pacientes? O aquella otra que nos recuerda que “los héroes pueden ser dulces”.

Nada más levantarme esta mañana madrugué algo más de lo habitual para “ir al colegio”. Mientras esperaba por el café, encendí la radio, conecté el ordenador y eché un vistazo al móvil para ver qué noticias depara la mañana; dentro de las nacionales escucho que las Primarias socialistas serán una carrera a tres. Por eso de las coincidencias, también me llega una mini-entrevista de Pepa Bueno en la que se habla de que la falta de ética del seudoperiodismo puede perjudicar la vida personal, en manos de internautas que no tienen la formación deontológica adecuada para el manejo de algunas noticias, cuyas fuentes no son fiables y de intenciones dudosas. “Recalcaré esto especialmente a mis alumnos temporales”, pienso. Aún cuando no soy nativa digital, me considero gran entusiasta de las redes sociales; supongo que por esa versión periodística que llevan implícita. Cuánto ha cambiado todo desde los orígenes del Periodismo, allá por las pinturas de las cuevas primitivas, de las que deducimos sencillas, pero valiosas informaciones: eran cazadores, tenían divinidades a las que rendían culto y luchaban entre ellos. Tampoco algunas de sus costumbres distaban tanto de las nuestras, salvando los soportes de transmisión. Lo que me lleva a pensar en la importancia de la sencillez y la calidad del contenido. Empezaremos a contarles por ahí. Pero antes pondremos en práctica la primera parte del trabajo de un buen profesional de la información, preguntar: “¿Qué es para vosotros un periodista?

Después, iremos avanzando con todo lo demás: Código deontológico, función social del periodismo, referentes en la profesión, redes sociales, tipos de información, etc… Espero, ante todo, que a estos chicos y chicas para los que aún la página en blanco de su vida profesional está por escribir les quede claro la gran frase de Premio Príncipe de Asturias de Comunicación, el gran Kapuscisnki, que igualmente les valdrá para cualquier proyecto que emprendan en su camino: “las malas personas no pueden ser periodistas”.

Por lo demás, hay algo incuestionable en el mundo del Periodismo que trataremos de que interioricen a lo largo del taller para aprender a conocer los medios de comunicación: “La opinión es libre, pero los hechos son sagrados”. De ahí la necesidad de fomentar el espíritu crítico y la objetividad desde edades tempranas. Continuaremos.

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